Con la alopecia, no sólo se pierde el cabello, también la autoestima y la confianza en sí mismo. Las repercusiones psicológicas de esta patología y la percepción individual de la misma pueden perjudicar las relaciones sociales y la calidad de vida de los afectados. Es la conclusión que se desprende de un nuevo estudio publicado en ‘Journal British Association of Dermatologists’, en el que, además, proponen que los profesionales sanitarios tengan en cuenta el impacto psicológico para futuros abordajes terapéuticos.

Según estudios, las personas con alopecia tienen más probabilidades de padecer depresión y ansiedad, lo que influye significativamente en sus relaciones sociales. En esta ocasión, a diferencia de anteriores trabajos, los investigadores indagan en la percepción que los afectados tienen de esta alteración y la relacionan con su forma de afrontarla y su calidad de vida.

En varios cuestionarios que rellenaron los 214 participantes de esta investigación, procedentes de cuatro grupos de apoyo en Internet, a través de los cuales, los afectados comparten experiencias, ofrecen y reciben consejos sin salir de casa. Respondieron preguntas sobre sus sentimientos, actividades diarias, relaciones personales, tratamientos, síntomas, humor, aceptación, apoyo emocional…

Después de analizar sus contestaciones, los autores de este trabajo observaron que “para ellos, la alopecia tenía consecuencias importantes en sus vidas y un impacto emocional considerable. Destacaban, además, la impotencia que sienten por el escaso control que tienen sobre esta condición”.

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